Esta semana se ingresaron las memorias oficiales de Chile sobre el proceso de implementación del Convenio 190 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), tratado que tiene como objetivo prevenir, atender y erradicar todas las formas de violencia y acoso en el mundo del trabajo, reconociendo el derecho de toda persona a un entorno laboral seguro y digno.
Desde la Confederación FENATS Nacional, celebramos este hito como un paso relevante en la consolidación de una agenda laboral basada en el respeto y la protección de los derechos humanos. Sin embargo, también reafirmamos que aún queda mucho por hacer para que los compromisos asumidos por el Estado se traduzcan efectivamente en cambios reales dentro de los espacios de trabajo, especialmente en el sector salud, donde las vulneraciones, el maltrato y el acoso siguen siendo una dura realidad.
Durante estos dos años de implementación, se han impulsado políticas, capacitaciones y ajustes normativos que apuntan a instalar una cultura de prevención y buen trato. No obstante, persisten brechas significativas en la fiscalización, la aplicación de sanciones y el acompañamiento a las víctimas, lo que demuestra que la tarea aún no está cumplida.
Como FENATS Nacional, hemos sido testigos directos de cómo el acoso y la violencia laboral —muchas veces ejercidos desde las propias estructuras jerárquicas— afectan la salud mental, la estabilidad y la dignidad de las y los trabajadores. Por ello, reafirmamos nuestro compromiso con seguir denunciando, acompañando y exigiendo que se cumpla plenamente el Convenio 190, sin excepciones ni dilaciones.
La erradicación de la violencia laboral no es solo una meta institucional: es una obligación ética y social. Queremos lugares de trabajo donde prime el respeto, la solidaridad y el cuidado mutuo, porque solo así podremos construir una salud pública al servicio de la vida y del bienestar de todas y todos.
Espacios laborales libres de violencia, abuso y acoso: ese es el compromiso que seguiremos defendiendo con fuerza y convicción.