FENATS Nacional se declara en estado de alerta y movilización ante recortes presupuestarios en salud pública

La Confederación Nacional de Trabajadores y Trabajadoras de la Salud, FENATS NACIONAL, manifiesta su más profundo rechazo al grave deterioro que enfrenta hoy el sistema público de salud producto del recorte presupuestario impuesto por el Gobierno mediante el Decreto 333 y las medidas de contención del gasto que afectan directamente a hospitales, consultorios y servicios de salud en todo el país.

Este ajuste no es una cifra administrativa, significa menos atención para la población, aumento de listas de espera, déficit de insumos, paralización de reemplazos y una sobrecarga brutal para miles de trabajadores y trabajadoras que sostienen un sistema del cual depende más del 85% de la población. Hoy vemos cómo se restringen recursos esenciales mientras crece la demanda asistencial, especialmente en plena presión de invierno. El Gobierno ha optado por responder con más ajuste, precarización y abandono hacia la salud pública, debilitando peligrosamente la capacidad operativa de los establecimientos.

Denunciamos que esta política pone en riesgo la continuidad y calidad de la atención sanitaria y constituye un ataque directo al derecho a la salud de nuestro pueblo, intentando normalizar hospitales sin presupuesto suficiente, con déficit de personal y equipos humanos exhaustos.

Resulta inaceptable que, pese a que la Cámara de Diputadas y Diputados aprobó por amplia mayoría un proyecto de solicitud de acuerdo exigiendo revertir estos recortes y detener las medidas de ajuste, el Gobierno continúe actuando con soberbia, indiferencia y abierta hostilidad frente a las demandas de trabajadores y usuarios del sistema público de salud. Esta actitud demuestra una total desconexión con la realidad que viven diariamente los establecimientos asistenciales y las familias que dependen exclusivamente de la salud pública.

Como FENATS NACIONAL hacemos un llamado a todas y todos los trabajadores de la salud, a nuestras bases y federaciones, a mantenerse en estado de alerta y movilización frente a esta ofensiva contra la salud pública. No descartamos ninguna medida de presión para defender el financiamiento de la red pública, la protección de los empleos y condiciones laborales de las y los funcionarios, y los recursos necesarios para enfrentar la crisis hospitalaria y las crecientes listas de espera.

Finalmente, emplazamos directamente al Gobierno y a la Ministra de Salud a dejar de engañar a la ciudadanía afirmando que estos recortes no afectarán la atención de usuarios y usuarias. La realidad en hospitales y consultorios demuestra exactamente lo contrario: esta política de ajuste está deteriorando gravemente la atención sanitaria y poniendo en riesgo la salud y la vida de millones de personas.

¡¡Arriba las y los que Luchan!!